Washington D. C.– La Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo a 2,197 inmigrantes entre el 27 de julio y el 29 de agosto durante el operativo “Operation Rotten Apple”, informó el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
Inmigrantes con antecedentes penales
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entre los detenidos figuran personas con condenas por delitos graves como asesinato, violación, secuestro, posesión ilegal de armas y tráfico de drogas. Mullin destacó que el operativo se enfocó en individuos considerados de alto riesgo para la seguridad pública.
Críticas a las políticas santuario
El secretario señaló que la operación se realizó sin la colaboración del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ni de la gobernadora Kathy Hochul, quienes han respaldado políticas de protección para inmigrantes frente a determinadas acciones federales. “Operation Rotten Apple hizo lo que los políticos santuario de la ciudad y el estado de Nueva York se niegan a hacer: hacer más seguro al Empire State”, afirmó Mullin en un comunicado.
Continuidad de los operativos
El funcionario agregó que la administración del presidente Donald Trump continuará con los operativos migratorios pese a las políticas de las llamadas jurisdicciones santuario. Según el DHS, las acciones de ICE forman parte de una estrategia nacional para reforzar la seguridad y el cumplimiento de las leyes migratorias.
Contexto
Los operativos de ICE se han intensificado en los últimos meses en distintas ciudades de Estados Unidos, especialmente en zonas con alta concentración de inmigrantes. Las autoridades federales aseguran que estas acciones buscan reducir la criminalidad y garantizar el cumplimiento de las leyes migratorias, mientras organizaciones defensoras de derechos humanos han expresado preocupación por el impacto en comunidades vulnerables.
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